Para la persona física o jurídica que gestiona el cobro:
• Facilidad y oportunidad para realizar los cobros: los proveedores de los bienes o servicios no se verán en la obligación de tener cuenta en la misma entidad financiera que sus clientes, ya que el trámite se puede realizar entre diferentes entidades.
• Seguridad de la recepción de los fondos: recibe los fondos en forma electrónica, producto de los cobros realizados, con lo cual elimina el riesgo de robo, pérdida o extravío de estos, los cuales están presentes en la manera tradicional de cobro mediante dinero en efectivo o con cheques.
• Regulación de plazos para la acreditación de fondos: si la entidad financiera no realiza el crédito a su cuenta, como máximo en la hora establecida en la respectiva normativa, el cliente puede realizar el correspondiente reclamo.
• Mantener las cuentas por cobrar al día: al no tener que esperar que el cliente sea el que haga el pago, sino más bien como ella misma es la que gestiona el cobro en la fecha que corresponde, sus cuentas por cobrar tendrán menor probabilidad de atraso y disminuirá el costo que implica su cobro posterior a la fecha pactada inicialmente.
Para la persona física o jurídica que realiza el pago:
• Mayor eficiencia en la gestión de pago: el cliente que obtiene bienes o servicios, cuyos pagos deben ser realizados de forma periódica, realizará el trámite de autorización de débito a su cuenta una sola vez y, de ahí en adelante, sus proveedores le realizarán los cobros correspondientes, sin que este se vea en la necesidad de trasladarse ni de transportar dinero para la cancelación de sus obligaciones. De ese modo se evita incurrir en costos como: asignación de una persona para realizar el pago convencional, la generación de intereses por mora y el costo de oportunidad por la suspensión del servicio.
• Mayor cobertura geográfica: el trámite podrá ser solicitado, independiente de su ubicación geográfica en el territorio nacional o de la entidad financiera donde las partes involucradas mantengan sus cuentas, ya que el sistema cuenta con cobertura nacional.
• Elimina los riesgos de pérdida, robo o extravío de los fondos por pagar: dado que no está expuesto a pérdidas de esta naturaleza, pues el pago se realiza por medios electrónicos y en forma automática.