Patrimonio Cultural
El Banco Central de Costa Rica (BCCR), interesado por la conservación del patrimonio cultural y arqueológico nacional, conformó la colección de oro precolombino entre los años 1950 y 1974. Paralelamente, impulsó su colección de numismática y comenzó a adquirir obras de arte nacionales. Inicialmente, se creó una galería pública en el edificio principal del Banco, pero cuando la colección creció, se decidió construir un museo, exclusivamente diseñado para albergar estas colecciones.

Con el propósito de dirigir de manera más eficiente su trabajo cultural, el 10 de noviembre de 1993, mediante la Ley 7363, se creó la Fundación para Administrar los Museos del Banco Central. Desde entonces, un calificado grupo interdisciplinario de profesionales trabaja para ofrecer nuevas y variadas exhibiciones al público que visita la institución. Las investigaciones, publicaciones técnicas, actividades, talleres y conciertos para el público también forman parte de la oferta de este espacio cultural que busca siempre la excelencia a través de la educación.

Proyecto Plaza de la Cultura
Tras varios años de gestiones lideradas por las divisiones Asesoría Jurídica y Administrativa, y con el respaldo de la Junta Directiva, la Presidencia y la Gerencia de del BCCR, en el año 2018 se concluyó el proceso mediante el cual el Estado costarricense donó al Banco Central de Costa Rica las fincas de su propiedad que conforman parte del Proyecto Plaza de la Cultura. Esto convirtió al Banco en su propietario pleno, con todos los derechos relacionados con estos terrenos, y le permite gestionar los diversos asuntos administrativos y jurídicos, como la reunión física y jurídica de las fincas, sin los impedimentos o limitaciones experimentados en el pasado.

Los inmuebles recibidos en donación por parte del Estado forman parte de la explanada de la Plaza de la Cultura (tres inmuebles adyacentes al Teatro Nacional), el Parque Juan Mora Fernández y un segmento de calle 3, que comprende el espacio entre las avenidas Fernández Güell y Segunda. Se recibió también la finca con las denominadas “Arcadas Nacionales”, patrimonio histórico-arquitectónico del país que cuenta con características especiales que serán importantes en los planes que, a futuro, disponga la institución para la continuidad de este proyecto.

La creación del Proyecto Plaza de la Cultura se remonta a 1977, mediante la Ley 6025, en la cual el Gobierno de la República “declaró de interés público y obra nacional” su construcción y dejó en manos del Banco Central la administración y mantenimiento de los inmuebles. No obstante, algunas de las fincas seguían perteneciendo al Estado, y el Banco tenía limitantes para la gestión administrativa y legal sobre todas ellas.
Ante esa situación, desde el 2014, la Junta Directiva del BCCR resolvió solicitar al Poder Ejecutivo la donación de las fincas, y como resultado de las gestiones posteriores, mediante resolución n.° 002-2018 del 18 de enero del 2018, el Gobierno de la República aprobó la solicitud del Banco. En los meses siguientes se siguió el trámite usual de donación y reunión de los inmuebles, lo cual se concretó en junio del 2018.
Con las fincas a su nombre, el Banco Central de Costa Rica confirma los objetivos de la creación de la Plaza de la Cultura como un espacio de esparcimiento y disfrute en la ciudad capital, de trascendente importancia cultural y arquitectónica, ícono turístico citadino y un espacio protector del edificio de los Museos del Banco Central y de las colecciones que en él se albergan.

