El "Contrato marco para derivados financieros" es un documento legal que establece los términos y condiciones bajo los cuales dos partes pueden celebrar operaciones con instrumentos derivados financieros en Costa Rica. Fue desarrollado de manera conjunta por el BCCR y la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), entidad del Grupo Banco Mundial, junto con la participación de intermediarios cambiarios autorizados y otras entidades del sistema financiero nacional, además de asesores legales internacionales y costarricenses.
Los derivados financieros son instrumentos cuyo valor se basa en el precio de otro activo, llamado activo subyacente. Ese activo puede ser una divisa, una tasa de interés, un índice, una acción, un bono o una materia prima.